¿QUIÉN DIJO QUE MURIÓ EL ROCK?
Resulta cuanto menos intrigante observar cómo el paso del tiempo se encarga de hundir a las bandas forjadas en nuestro país cada vez más en el mar del olvido. Sin embargo, lejos de respetar una lógica temporal y cultural, el
Resulta cuanto menos intrigante observar cómo el paso del tiempo se encarga de hundir a las bandas forjadas en nuestro país cada vez más en el mar del olvido. Sin embargo, lejos de respetar una lógica temporal y cultural, el rock nacional se mueve sustancialmente en el sentido opuesto a la obsolescencia. Los grupos como Serú Girán o Pescado Rabioso traen consigo un discurso, que pese a ser una radiografía de la sociedad argentina de antaño, se puede aplicar casi en su totalidad al contexto político, económico y social actual. Aunque cabe destacar que luego de una progresiva extinción y deterioro de aquellos referentes de los años 70, 80 y 90, no se generó el recambio necesario para el “traspaso de mando” de los Spinetta, los García, los Solari, hacia nuevas voces. Al menos esa es la creencia colectiva de gran parte de quienes se sienten o sintieron identificados con este movimiento masivo.
Ahora bien, sería simplista casarse con un análisis de este tipo, principalmente porque estaríamos pasando por alto nuestra historia como sociedad, arraigada en la lucha, a